jardinyplantaslogo
Compartilo!
 

Jardin

Inicio


 

La leyenda de los jardines colgantes de Babilonia

Una de las antiguas Siete Maravillas del mundo está relacionada con el tema que tocamos en esta página, y son los llamados jardines colgantes de Babilonia. La ciudad de Babilonia pertenecía a un reino de igual nombre, ubicado en la Mesopotamia, a orillas del río Eufrates, en la actual Iraq. Fue fundada hacia el 2500 a.C. y cobró importancia 500 años después, pero recién durante el reinado de Nabucodonosor II (605 adC - 562 adC), después de grandes guerras, la ciudad fue embellecida y además de los jardines colgantes se contruyó la Puerta de Istar.

jardines-babilonia-babiloniaCuenta la leyenda que este rey quiso rendirle homenaje a su esposa, haciéndole un regalo que le mostrara su amor por ella, y a la vez le recordara las montañas de su tierra nativa, tan diferentes a la llanura babilónica. Y, en lugar de lo que cualquiera imagina al escuchar “jardines colgantes”, la vegetación se disponía en terrazas o balcones, sobresalía, y es justamente una mala traducción del griego kremastos la que llevó a la actual denominación de “Jardines colgantes de Babilonia”. Los jardines se construyeron llevando a la ciudad grandes rocas, que a diferencia de los ladrillos utilizados en la construcción en esa época, eran más resistentes a la humedad y erosión.

jardines-babilonia-arqueologosSe acomodaron formando terrazas escalonadas, donde se colocó la tierra necesaria y se empezó a plantar árboles, arbustos, plantas con flores, etc. Además, se diseñó y construyó maquinaria de riego: una noria, que servía de transporte para el agua desde las zonas de pozos hasta las de riego. El clemente clima mesopotámico, sumado a la eficacia de los instrumentos babilónicos, llevaron a que en poco tiempo los jardines estuvieran repletos de plantas, y cuenta la leyenda que las copas de los árboles se podían divisar desde fuera de las inexpugnables murallas que protegían a la ciudad. En el año 539 a. de C. los persas lograron conquistar Babilonia y sobrevino la decadencia de la esplendorosa ciudad. La población menguó sobre el siglo IV aC, cuando Alejandro Magno visitó la ciudad ya habían partes en ruinas. Fue definitivamente destruida con la conquista de Evemero, quien la prendió fuego, en el año 125 antes de Cristo. En el primer siglo antes de Cristo, el filósofo griego Estrabón describió a los jardines colgantes de Babilonia: “Este consta de terrazas abovedadas alzadas unas sobre otras, que descansan sobre pilares cúbicos. Éstas son ahuecadas y rellenadas con tierra para permitir que árboles de gran tamaño sean plantados. Los pilares, las bóvedas, y las terrazas están construidas con ladrillo cocido y asfalto.

Hallazgos en los jardines colgantes de Babilonia

Recientemente se llevaron a cabo excavaciones arqueológicas en la antigua Babilonia, en el actual territorio de Iraq, y se encontraron zonas del asentamiento del antiguo palacio de Nabucodonosor II. También se hallaron construcciones abovedadas de paredes gruesas, y una zona de irrigación cerca del palacio. Los arqueólogos que descubrieron esto lo atribuyen a los antiguos jardines colgantes de Babilonia, pese a que se encuentran situados en un sitio diferente a aquel que señala Estrabón: él decía que se encontraban en el río Éufrates, y las excavaciones se encuentran alejadas varios cientos de metros tierra adentro.

En cambio, se hallaron a orillas del río una serie de paredes de 25 metros de espesor, que podrían haber estado escalonadas en forma de terrazas. Como se puede apreciar, para conocer la verdadera ubicación de los jardines colgantes de Babilonia va a ser necesario un trabajo aún más intenso que el que se realiza actualmente, y los constantes conflictos bélicos de la región no ayudan a proteger este sitio tan importante para la historia de la humanidad.

Un jardín colgante como el de Babilonia

Volviendo al tema de la jardinería actual, si se cuenta con el espacio, tiempo y presupuesto, se pueden proyectar jardines “colgantes” como el babilónico. Esto no es tan difícil: debe observarse en primer lugar la ubicación de la fuente de agua, y luego la geometría y disposición del jardín respecto de la salida y puesta del Sol, para promediar su efecto en todo el jardín y que no sean forzadas zonas oscuras o luminosas. Se deben elegir, después, las rocas a utilizar para formar las terrazas: puede realizarse una estructura interna de material y luego revestirse con lajas u otras piedras resistentes al paso del agua, o directamente armar las terrazas con bloques de roca de gran tamaño. A posteriori, se coloca la tierra en las terrazas y balcones, y pueden transplantarse árboles en crecimiento y agregarse renovales para tener diferentes generaciones de plantas. Conviene no crear sombra en un primer momento, puesto que esto va inhibir el crecimiento de las hierbas y arbustos de baja altura, disminuyendo la cantidad de “verde” que habrá en el jardín.

El mobiliario puede colocarse en zonas especialmente asignadas, como glorietas con enredaderas decorativas. Son muy decorativos los mobiliarios en hierro pintados al tono con las rocas elegidas para las terrazas. También se pueden añadir columnas a las terrazas más bajas, para no crear sólo ambientes de escalonamiento simple, sino una compleja y virtuosa red de plantas que sea apacible a la vista, y nos permita tener los jardines colgantes de Babilonia en nuestro propio hogar.

 
   
Google
 

 
www.jardinyplantas.com ~ todos los derechos reservados