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Clasificación de las plantas trepadoras

Se llaman comúnmente plantas trepadoras a todas aquellas cuya vida comienza en el suelo o una maceta, y posteriormente alcanzan grandes alturas escalando sobre paredes, troncos de otras plantas, columnas, enrejados, y todo lo que se les cruce en el camino para llegar a una mejor fuente de luz. En la botánica se reconocen tres tipos de plantas trepadoras: las enredaderas, que son plantas de tallos delgados, herbáceas o con poco desarrollo de leño, son las que más se utilizan para jardines, y habitan en zonas modificadas y bordes de bosques. Las lianas (bejucos) son ya trepadoras leñosas, poseen gruesos tallos, y se las encuentra en bosques y selvas maduros.

plantas-trepadoras-tiposMuchas de éstas presentan un crecimiento secundario anómalo, presentando en lugar de tallos macizos las zonas de sostén dispuestas como cables o sogas. Ejemplos de lianas son la Bauhinia (escalera de mono), las Bignoniaceae, Sapindaceae. Un tercer tipo de plantas trepadoras incluye a las hemiepifitas leñosas, que comienzan siendo epífitas y que posteriormente desarrollan tallos leñosos, trepadores, que crecen adosados a los árboles que los soportan. Se incluyen a aquellas plantas de las familias Marcgraviaceae, Melastomaceae, Solanaceae y Moraceae. Ahora bien, hemos visto la clasificación botánica de las plantas trepadoras, pero ¿cómo hacen para elevarse tan rápidamente.

La naturaleza nos enseña aquí varios recursos, desde zarcillos, espinas, movimientos de crecimiento asociados a tipos especiales de tallos, raíces adhesivas, y hojas cortantes. Repasaremos estos recursos a continuación. Los zarcillos son brácteas o elementos caulinares modificados, alargados, filiformes o ramificados que rodean los soportes y se fijan a ellos por su excitabilidad al contacto.  Los zarcillos caulinares aparecen en Vitis vinifera, Passiflora spp., y  foliares en las leguminosas y bignonáceas. En Parthenocissus los zarcillos son de origen caulinar y están ramificados, terminando estas ramificaciones en ventosas. Una monocotiledónea, Smilax  presenta en cada hoja en lugar de estípulas dos estructuras modificadas en zarcillos. Movimientos de los tallos que además poseen entrenudos largos. En general las plantas trepadoras que desarrollan esta estrategia son volubles, y se enroscan con los tallos alrededor de ejes más firmes, sean estos, por ejemplo, enrejados. Se observa en plantas como Phaseolus, Aristolochia, Convolvulus, mientras que en Tropaeolum y Clematis se enroscan los pecíolos de las hojas. Además pueden poseer cortezas ásperas y gruesas, especialmente diseñadas para evitar las caídas por deslizamiento. Familias típicas con dicha característica en la corteza son las cucurbitáceas, aristolochiaceas.

Plantas trepadoras en casa

Los aguijones como estrategia trepadora se presentan en especies de Rosa que solemos tener en casa, mientras que las espinas caulinares están presentes en plantas trepadoras como Bougainvillea spectabilis, la "Santa Rita" y varias especies de Mimosa. El género Desmoncus  incluye a la palmera neotropical trepadora que posee además de tallos espinosos el par terminal de folíolos modificados en espinas. Las raíces adhesivas no son raíces normales, sino adventicias, caulógenas, de forma filiforme y alargada, que pueden desarrollar discos adhesivos o ventosas para adherirse a superficies planas.

plantas-trepadoras-fotoAparecen en la hiedra, la Vainilla, Monstera, Philodendron.  Otras estrategias menos difundidas entre las plantas son la formación de ramas laterales divergentes a modo de ganchos, como en Solanum dulcamara, la presencia de hojas cortantes como en algunas cyperáceas y verbenáceas, o la presencia de nudos prominentes y hojas opuestas, que podrían ayudar a mantener el equilibrio. La Galium aparine, por ejemplo, está cubierta de pelos rígidos, y estos pelos colaboran a afirmar la planta sobre el soporte. Las plantas trepadoras pueden colocarse cerca de columnas, paredes, kioscos de jardín, y otros árboles, para embellecer al jardín. Hay que tener en cuenta que luego de que crece, para restaurar los elementos hay que quitarlas de allí, mismo para pintar de nuevo las paredes.

La enamorada del muro es una enredadera típica, que puede llegar a cubrir todo el frente de una casa si tiene buena luz y disponibilidad de agua. Por otro lado, no se recomienda colocarlas en paredes o muros que sean de importancia edilicia, puesto que las plantas trepadoras crean microambientes oscuros y húmedos, perfectos para el desarrollo de hongos y alimañas que pueden pudrir los cimientos. Por esto también es importante saber qué fungicidas utilizar, y el estado estructural de la casa.

Del mismo modo, cuando las enredaderas crecen alrededor de los árboles pueden perjudicarlos mucho, también propiciando la aparición de hongos, porque acumulan humedad, o inclusive generando heridas y ahogándolo, en el caso de las enredaderas de gran tamaño, porque evitan la circulación adecuada del aire. También son el “camino” que pueden seguir muchas plagas para llegar a las hojas de las copas de los árboles, perjudicando seriamente su crecimiento.

 
   
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